Autodefensa Informática 21: “Livin’ la vida Facebook”

por | 1 Febrero, 2017

Hay más de mil quinientos millones de personas que usan Facebook a nivel mundial. En España, más de 20 millones. ¿A qué se debe este éxito abrumador? Seguramente a la necesidad fundamental de los seres humanos de socializarnos y relacionarnos con nuestros iguales.

(Imagen extraída de http://www.asafhanuka.com/likecoholic de Asaf Hanuka)

Las personas, que con frecuencia nos sentimos incomunicadas, creamos el caldo de cultivo ideal para que un producto como Facebook tenga tanto éxito. Por mucho que Mark Zuckerberg insista en convencernos de lo contrario, Facebook no es una entidad creada para hacernos más felices. Facebook es una empresa, y como tal, su principal finalidad es conseguir beneficios económicos.

Facebook es el campeón de la pornografía emocional y relacional, nos empuja a comportarnos de manera impulsiva, sin reflexionar. Mark Zuckerberg pudo comprobar en sus comienzos como decenas de personas le daban infinidad de datos personales. “¡Son idiotas, me confían todos sus datos!, -llegó a decir. En ese momento de regocijo, Mark se dio cuenta de que información es poder, y no solo económico.

Facebook nos engaña, creando falsas ilusiones. Por eso a los contactos les llama “amigos”: amistades virtuales con las que creemos que podemos contar, o pensar que a golpe de clic podemos tener 7.000 amigos en Facebook, cuando en la vida real nos sobran dedos de la mano para contarlos.

Amistad virtual, pareja virtual y sexo virtual: el lote completo. Hasta que nos apetezca y luego lo desechamos, olvidando que detrás de la pantalla hay otra persona. Todo ello sin ataduras y sin abandonar nuestra zona de confort, donde mantenemos, sin crearnos cargos de conciencia, nuestra pareja de la vida real y así, ante los demás, seguimos pareciendo una persona fiel y perfecta.

Además, es mucho más fácil escribir a alguien a través de una pantalla que hablarle a la cara. Posiblemente desviaremos la vista cuando coincidamos con alguien que nos interese si estamos en un ascensor, aunque lo saludaremos efusivamente si lo encontramos en algún lugar de internet. Usamos las redes sociales para hacer lo que no nos atrevemos en el mundo real.

Al publicar algo en las redes sociales queremos una retroalimentación positiva, nunca negativa. Facebook es el sitio en el que colgar las fotos del veraneo, redescubrir amistades olvidadas, demostrar nuestro ingenio y aprovechar para husmear en vidas ajenas y de paso espiar a nuestro ex (y sufrir en nuestras carnes las consecuencias, claro). De pronto, nos frustramos porque todos nuestros contactos parecen más felices, más guapos y más ingeniosos que nosotros. Pero tranqui, cada persona somos nuestra mejor vendedora: elegimos las fotos en las que mejor salimos, qué información damos y decidimos de quienes nos rodeamos en las redes para moldear una figura a nuestro gusto.

Tememos a la vida real, a salir a la calle, a mirarnos a los ojos, a decirnos las cosas a la cara, a provocar cambios, porque todo es aparentar. El miedo nos bloquea tanto que saltamos a lo virtual como espacio para aliviar nuestra carga de deseos incumplidos y de una existencia triste e insatisfecha.

Pero no os creáis, que sólo por no usar redes sociales, como Facebook, no estamos a salvo de aparentar lo que no somos, de fingir felicidad (aunque nuestras expresiones faciales a veces nos jueguen malas pasadas) ni estamos exentas de soledad e insatisfacción. Quizá una buena razón para no usar o dejar de usar Facebook puede ser que no queremos que nadie se beneficie de nuestras miserias humanas.

Pensad un momento: si al frente de una empresa como Facebook, en vez de Mark Zuckerberg, ese joven filántropo con ricitos de querubín, se encontrara, por ejemplo, Donald Trump… ¿seguiríamos dándole desinteresadamente tal cantidad de datos personales?

Hay mil razones para dejar de usar Facebook, como ya os dimos en nuestro programa “Skápate de Facebook”, pero la principal de ellas es que:

¡Sin privacidad no hay libertad!

En el programa de este mes…

  • Editorial: ¿A qué se debe el éxito de Facebook?
  • Nueva cuña: ¡La canción del verano! ¡Vive la vida Facebook!
  • Noticias:
    • Un desarrollador de software, Soren Louv-Jansen, creó una herramienta que permite saber los hábitos de sueño de las personas que usan Facebook.

    • Un estudio de la universidad de Princeton pronostica el fin de Facebook en los siguientes años al comparar la red social con una epidemia.

  • Patente estúpida del mes: Facebook patenta un sistema para rastrear a tus amistades pobres y ayudar a los bancos para darte o no un préstamo.
  • Software libre: Hablamos con Javier de Rivera, que nos da una visión sociológica del “fenómeno” Facebook. Y con él estrenamos “La rooonda ráspidaaaaaaa”.
  • Sección ocasional: Adaptación del vídeo “Tienes que salirte de Facebook”, de Ross Gardiner.
  • Teatrillo: La gran Adivina Marujita lee tu vida gracias a su glándula pineal… ¿o será por otra cosa?. (Basado en el vídeo del Adivino Dave)
  • Música que suena en este programa: En el Almaina Social Network nos han dejado con el culo torcido: Desconocida con ukelele tocando “California Uber Alles”; Toy Dolls con “Livin’ la vida loca”; La Ogra con “Te borro del Feisbuh”; Agentes de la Discordia, con “Mi red social”; Los Tres Tristes Tigres, con “Mi cuenta nueva”; Los Guayabers, con “Que Nos Pasó” y Camela con “Amor Punto Com” .nofb

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